Gases Digestivos

autor/es: Dra. Mª del Carmen Peña Cala

 

¿Qué molestias provocan los gases?

    • Hinchazón (o distensión) del abdomen.
    • Excesivos eructos.
    • Excesivas ventosidades.

Debemos recordar que tanto el eructo como la ventosidad son procesos normales; eso sí, cuando se producen en cantidad "normal" y en el lugar adecuado.

 

¿Cómo entra el gas en el tubo digestivo?

    • El gas digestivo proviene, por una parte, del gas que ingerimos con las comidas y con las bebidas . Hay alimentos que son especialmente flatulentos: las judías blancas, los garbanzos, las coles, el repollo, etc. Por otra parte, muchas bebidas contienen gas: refrescos, cava, cerveza, aguas minerales, etc.

    • También hay una parte del gas intestinal que se produce en el propio tubo digestivo, durante la reacción de los ácidos del estómago con otras sustancias.

    • Además, en determinadas enfermedades el intestino es incapaz de absorber algunos azúcares y se produce una cantidad importante de gas que proviene del propio intestino. Éste sería el caso de pacientes con enfermedad celiaca o con deficiencia para absorber la lactosa (productos lácteos) o con mala absorción de azúcares.

    • No obstante, la causa más frecuente de acumulación de gas intestinal es la deglución excesiva de aire. La aerofagia, que significa tragar aire. Naturalmente esta deglución de aire se produce de forma inadvertida. Todos tragamos algo de aire al respirar, al hablar, al comer. Así, se traga mucho más aire cuando se está nervioso, cuando se come excesivamente rápido, cuando se mastica mal o cuando se respira por la boca. Fumar, mascar chicle o comer golosinas incrementa enormemente la cantidad de aire acumulada.

 

Y, ¿cómo se elimina el gas?

El gas no sólo se expulsa "por arriba" (eructos) y "por abajo" (ventosidades), también se absorbe (y en gran cantidad) a lo largo del tubo digestivo, y pasa a la sangre, siendo transportado a los pulmones y se elimina con la respiración. A veces el gas puede quedar retenido, produciendo hinchazón, porque los movimientos intestinales son demasiado lentos; esto ocurriría en algunos casos de estreñimiento.